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LOS MEJORES PLATOS VEGETARIANOS DE PANAMA

Ahora en Panamá, Frederic Chef Privado prepara platos vegetarianos para todos los que siguen este Estilo Saludable. Vegetarian Dish ...

Tomates cherry asados con habas y queso feta

Este es uno de esos platos que te hace pensar, es tan simple... ¿por qué no lo he preparado antes? Es colorido, fresco y ligero. Además se puede acompañar con cualquier tipo de carnes.
Ingredientes

- 400 g tomates cherry
- 300g de habas frescas o congeladas
- 200g de queso feta
- 1 ramita de tomillo fresco
- 1 cucharada de aceite de oliva

Procedimiento
1. Precaliente el horno a 180ºC.
2. Hornee los tomates cherry más o menos por 15 minutos hasta que la piel se les arrugue.
3. Mientras tanto, cocina las habas en agua hirviendo durante 5-7 minutos o hasta que estén tiernes y escurra. Quíteles la piel.
4. Coloque los ingredientes anteriores en una ensaladera y encima el queso feta en trocitos y las hojitas de tomillo. Adhereze con aceite de oliva y una pizca de sal (recuerde que el queso feta aporta ya suficiente sal).
5. Acomode con cuidado encima los tomates cherry recién horneados y sirva caliente.

Fuente: Think Vegetables

ESTRATEGIAS NUTRICIONALES PARA EL INCREMENTO DE LA MASA MUSCULAR

El músculo es el tejido responsable por el movimiento, el motor del organismo, y su tamaño guarda una estrecha correlación con cualidades físicas como la fuerza y la potencia, cualidades sine qua non para el éxito deportivo. El tejido muscular es también uno de los principales responsables de la calidad de vida en la tercera edad, donde los cambios hormonales, nutricionales y de patrones de actividad física generan una importante disminución del mismo. Es importante entonces, explicar el rol de la nutrición en el incremento de la masa muscular en su dimensión justa.

Evaluación de la masa muscular

Es difícil trabajar en nutrición deportiva sin poder evaluar el estado del tejido más importante en los deportes: el muscular.

Una manera relativamente sencilla, rápida, económica y válida es mediante el uso de la antropometría. Con la correcta medición de perímetros de los miembros del cuerpo y sus correspondientes pliegues cutáneos e ingresando estos datos en ecuaciones específicas se puede estimar la masa muscular.

El principio se basa en la utilización de perímetros corregidos por pliegues para estimar el área transversal del músculo excluyendo la capa de masa adiposa y piel que la rodea, y calcular el volumen muscular considerando la estatura como la tercer variable necesaria para este procedimiento geométrico.

Estas ecuaciones predictivas nos informan sobre el total de la masa muscular, y en muchos casos necesitamos evaluar y monitorear el estado de la masa muscular en ciertas regiones del cuerpo del deportista, como la musculatura del brazo en nadadores o de la pierna en jugadores de balompié.

La Cineantropometría (ciencia que estudia la interfase cuantitativa entre estructura y función) puede ayudar al profesional de ciencias del deporte a estimar la masa muscular adecuada mediante el uso de otras herramientas analíticas específicas, como el índice músculo/óseo, derivado al dividir el peso de la masa muscular por la de la esquelética.

En síntesis, se puede evaluar la masa ósea de un deportista y estimar cuánto músculo necesita en base a la estructura ósea que tiene. Por ejemplo, un sujeto con 10,0 kg de hueso necesitará unos 42,0 kg de músculo para rendir de una manera óptima. Esto, es tal vez insuficiente para otro deporte como el rugby, o para el físico-culturismo, donde los índices son más elevados, o excesivo para una actividad como el pedestrismo de fondo.

Recordemos que existen cantidades ideales de masa muscular en cada situación y para cada individuo, que la relación peso-potencia es importante en la función biomecánica de los deportistas, y que si no trabajamos con conocimiento de la masa muscular estamos trabajando en una neblina de subjetividad.

Genética, edad y sexo

La capacidad de incrementar la masa muscular está fuertemente influenciada por factores genéticos. Son estos genes los que determinan la capacidad de sintetizar cadenas de actina y miosina y la fuerza de contracción entes ambas.

Esto es evidente al observar el progreso desproporcionado entre sujetos similares que se inician en el entrenamiento con sobrecarga de pesas, o al observar a individuos con grandes masas musculares aún cuando no hayan realizado ningún trabajo sistemático específico a la hipertrofia muscular.

Las diferencias genéticas pueden existir en una serie de pasos necesarios para el incremento de la masa muscular, como las secreciones hormonales endógenas de hormonas anabólicas, la capacidad de ingerir y metabolizar nutrientes, e inclusive la configuración psicológica necesaria para realizar el tipo de esfuerzos alusivos a este fin.

La capacidad para el incremento de la masa muscular varía a lo largo del ciclo de vida. El incremento pronunciado ocurre naturalmente concomitante y posterior al período de pico de velocidad de crecimiento en altura, coincidiendo con el incremento de hormonas andrógenas en el varón.

En especial es posible incrementar la musculatura de manera significativa sobre el final de la adolescencia luego de que el crecimiento de la estatura cese. En este período, si el entrenamiento y la nutrición son adecuadas, se pueden observar incrementos de hasta diez kilogramos de masa muscular en un año, y posteriormente a este importante aumento las ganancias musculares no progresen al mismo ritmo, obedeciendo a una ley biológica de ganancias decrecientes.

Una vez que el sujeto se aproxima a los valores máximos posibles para su estructura corporal, es difícil añadir inclusive un kilogramo adicional de músculo en un año, excepto cuando se utilizan fármacos destinados a ese fin, como esteroides anabolizantes u hormona de crecimiento.

Demás está decir que no se recomienda el uso de estas substancias, no solo porque está prohibido por los organismos que regulan el deporte mundial, sino por los efectos nocivos sobre la salud.

Es común en un varón terminar la adolescencia con unos 30 kg de masa muscular (según las ecuaciones de Kerr y Ross de 1988) y luego progresar a unos 40 kg en los próximos tres años. En oportunidades muy excepcionales encontraremos sujetos con 50 kg de masa muscular cuando la estatura no sobrepasa el metro ochenta centímetros.
Debemos mantener estos factores en mente cuando nos cruzamos con publicidades de suplementos nutricionales que prometen ganancias musculares que están por fuera de estos parámetros.

En la mujer las ganancias de masa muscular ocurren en promedio dos años antes que en los varones, consolidándose en unos 20 a 24 kg cerca de los 15 años. La cantidad total de masa muscular suele ser netamente inferior que la del varón, principalmente debido a factores genético-hormonales.

La capacidad de incrementar el músculo está igualmente comprometida debido a los mismos factores, por más que el entrenamiento y nutrición sean adecuados. Rara vez observamos valores arriba de 30 kg en mujeres, excepto en casos de suministro de hormonas masculinas.

Con el correr de los años existen diversos factores como la disminución hormonal endógena, la inactividad física y la ingesta reducida de nutrientes que contribuye a una disminución importante de la masa muscular.

Entrenamiento adecuado

En el entrenamiento se pueden manipular variables para lograr efectos diferentes sobre la biología de los seres humanos. En general el diseño de planes de entrenamiento con el fin de incrementar la masa muscular incluye intensidades (cantidad de sobrecarga o peso a utilizar) de carga altas, volúmenes (cantidad de series y repeticiones) moderadas, e intervalos de descanso entre series que varían entre uno y tres minutos.

Lo común es estimular los músculos cada día por medio, aunque los levantadores de pesas estilo olímpico logran grandes hipertrofias estimulando los mismos músculos diariamente. Este tipo de estímulos de entrenamiento son los que alteran el ambiente hormonal para ordenar la síntesis de proteína muscular, siempre en la presencia de los nutrientes adecuados para sustentar dicho crecimiento.

Una nutrición adecuada no acompañada de los correctos estímulos por medio del entrenamiento no generarán hipertrofia muscular, pero si un incremento de masa adiposa. La hormonas estimuladas por el entrenamiento con sobrecarga intenso son principalmente la testosterona y la hormona de crecimiento, que generan estímulos anabólicos. También se estimula el cortisol, hormona catabólica que responde al estrés y puede ser contraproducente si existe en cantidades elevadas más tiempo del necesario.

El reposo y el sueño adecuado es esencial para disminuir los niveles de cortisol, de ahí que quienes tienen un exceso de actividades físicas y/o padecen estrés psíquico encuentran dificultades a la hora de incrementar la masa muscular.

La insulina estimulada por la ingesta de alimentos, y sobre todo por los hidratos de carbono facilita el ingreso de nutrientes al músculo y desencadena una serie de procesos anabólicos. De aquí se desprende que el crecimiento muscular es una actividad interdependiente del entrenamiento y nutrición adecuados para generar el ambiente hormonal anabólico ideal.

Los mecanismos hormonales son frágiles y es fácil caer en una trampa de exceso de entrenamiento inducido por un entusiasmo y ansiedad desmedidos para incrementar la musculatura. La vieja falacia "si algo es bueno más debe ser mejor" no funciona en este aspecto biológico, y este sobre-entrenamiento genera excesos de cortisol que cierran los procesos anabólicos, y para colmo de colmos pueden hasta generar un ambiente catabólico donde se pierde músculo.

Las dosificaciones de cargas de entrenamiento deben seguir una mecánica ondulatoria que respete los procesos biológicos y sus tiempos, de ahí que la planificación periodizada de los entrenamientos son esenciales. A cada período de estímulo debe seguirle el descanso adecuado, no más ni menos.

En cuanto a los ejercicios per se, suelen ser más efectivos aquellos que involucren varios grupos musculares en vez de alguno aislado. Por ejemplo, una sentadilla será mucho más efectiva que una extensión de cuadriceps en camilla. Preferentemente se utilizarán Fuerza en Banco Plano, Fuerza de Hombros, Peso Muerto, Arranque, Envión y Sentadillas, todos ellos realizables con "pesas libres" y no máquinas.

Las repeticiones deben estimular el desarrollo de la fuerza y ubicarse entre 4 y 10, con ocasiones donde de trabaje por fuera de estos límites. El objetivo debe ser el incremento de la fuerza, ya que esto traerá apareada la hipertrofia muscular.

Nutrición para sustentar el incremento muscular

El aspecto nutricional primordial para provocar un incremento muscular es un balance energético positivo, o sea, ingerir más kilocalorías de las que se expenden diariamente.

A menos que haya un superávit energético, no ocurrirá el anabolismo, estimulado por el gradiente positivo entre ATP y ADP en los mecanismos celulares. Con este fin es importante que el nutricionista estime el expendio diario del deportista o sujeto en cuestión, y planifique un excedente de unas 300 a 500 kilocalorías diarias, suficientes para generar anabolismo muscular.

En cuanto a la composición de los macro-nutrientes para lograr el incremento muscular, las aguas están divididas entre quienes abrogan por una gran cantidad de proteínas y los otros que estipulan que la mezcla ideal debe componerse prioritariamente por hidratos de carbono.

La evidencia científica tiende a poyar la postura posterior, aduciendo que no hace falta tanta proteína como aseguran sus fabricantes y apóstoles. La gran discusión sobre la proteína radica en otra falacia ad populum: "si el músculo está compuesto por proteínas debemos ingerir más proteínas". ¡Siguiendo esta línea de razonamiento deberíamos consumir más agua, ya que el 72 % del músculo es agua!.
Los estudios científicos nos indican que el requerimiento de proteínas relativo al peso corporal es mayor en atletas de resistencia que en los de fuerza, ya que éstos oxidan proteínas como fuente energética en sus largos entrenamientos aeróbicos, a diferencia de los atletas de fuerza que utilizan fosfágenos y glucógeno como suministro energético en sus actividades breves e intensas.

De todas maneras existe un requerimiento proteico incrementado cuando el objetivo es incrementar la masa muscular, pero este no es excesivo, de hecho según los estudios y revisiones bibliográficas de los Dres. Peter Lemon y Mark Tarnopolsky, autoridades mundiales del tema, el requerimiento proteico puede en ocasiones llegar a ser el doble del un sujeto sedentario: o sea que en vez de 0,8 g/kg/día necesita hasta 1,6 g/kg/día. Este valor es muy por debajo de los 3,0 g/kg/día comúnmente recomendados por promotores de ventas de suplementos proteicos.

Curiosamente Jeff Volek y su grupo de investigación poseen cierta evidencia de que la ingesta de proteínas en relación a los hidratos de carbono afectan el ambiente o milieu hormonal, disminuyendo la testosterona y elevando el cortisol cuando se consumen mayores cantidades de proteínas en relación a los hidratos de carbono. Un deportista de 70 kg que desee incrementar su masa muscular puede necesitar hasta 112 g de proteína diaria, cantidad fácilmente proporcionada por una alimentación normal y sin necesidad de recurrir a suplementos proteicos.

Si por lo menos la mitad de esta ingesta proteica proviene de fuentes animales (carnes, pescado, aves, huevos y lácteos) con proteínas de alto valor biológico (perfil completo y elevado de los amino ácidos esenciales), no habrán motivos para preocuparse de las proteínas.
Como sabemos, existen varios tipos de hidratos de carbono que ingresan en el torrente sanguíneo de maneras diferentes, alterando la bioquímica del organismo. Esta velocidad de ingreso se la denomina Indice Glucémico y es el furor de la nutrición deportiva de los últimos años, a pesar de ser utilizada en diabéticos por más de 20 años.
Los estudios recomiendan utilizar hidratos de carbono de Indice Glucémico bajo (legumbres, frutas) a moderado (pastas) previo a la actividad física para proveer un suministro de glucosa mas sostenido, e hidratos de carbono de Indice Glucémico elevado (azúcares, bebidas deportivas, barras de cereal) inmediatamente posterior al entrenamiento para provocar una respuesta insulínica importante y ayudar a generar un ambiente netamente anabólico.

Unos 7 a 8 g/kg/día suelen ser suficientes para generar anabolismo muscular.En los últimos años también se ha estudiado que la ingesta combinada de proteínas e hidratos de carbono previo y posterior al entrenamiento afectan positivamente el anabolismo muscular. Esto se puede lograr, una vez más, con una alimentación normal balanceada, sin recurrir a suplementos específicos.

Ya que las grasas no juegan un papel predominante en el metabolismo energético de este tipo de actividad, su ingesta es netamente menor (hasta 1,5 g/kg/dia) que la de hidratos de carbono. Además de las inevitables grasas saturadas provenientes de las proteínas de origen animal (aunque utilicemos productos magros), conviene un aporte adecuado de grasas poli- y mono-insaturadas, como las que encontramos en aceites y oleaginosas.

No es necesario recurrir a suplementos de triglicéridos de cadena media para fortalecer el aporte calórico: éstos suelen ser muy costosos, y generan problemas gástricos cuando se los consume aún en cantidades moderadas.

En resumen, la alimentación adecuada para el incremento de la masa muscular debe incluir un superávit energético de unas 300 a 500 kilocalorías, y tener una proporción de hidratos de carbono, proteínas y grasas de 55-60%, 12 a 15% y 25-30% respectivamente.

Regresando al ejemplo del deportista de 70 kg que desea incrementar su masa muscular, si tiene un gasto calórico diario promedio de 3000 kilocalorías, deberá ingerir unas 3500 kilocalorías, 525 g de hidratos de carbono (60%), 131 g de proteínas (15%) y 97 g de grasas (25%). Esto se traduce en unos 7,5, 1,9, y 1,4 g/kg/dia de hidratos de carbono, proteínas y grasas respectivamente.

Es obvio que estas proporciones pueden variar según las otras actividades físicas del deportista, y según otros aspectos individuales como capacidad gástrica y disponibilidad de alimentos.

La distribución diaria energética de los mismos puede ser un 20% al desayuno, un 30% en el almuerzo, otro 25 a 30% en la cena, y un 20 a 25% como merienda o colación entre comidas o antes de dormir.

Es muy común que quienes intentan aumentar de músculo hagan todo bien de lunes a viernes, pero saltean dos o más comidas los fines de semana o descuidan la alimentación. Los descuidos nutricionales del fin de semana suelen ser una de las principales causas del fracaso en aumentar la masa muscular, y los nutricionistas deben indagar bien y asegurarse de que los deportistas en cuestión se alimenten adecuadamente en estas ocasiones.

Suplementos y ayudas ergogénicas nutricionales

Existen pocas áreas de la suplementación nutricional tan promocionadas como la del aumento de la masa muscular.

Éstas se dividen en substancias con propiedades anabólicas, como los suplementos de amino ácidos y creatina, y otras con propiedades anti-catabólicas, como el beta-hidroxi-metil-butirato (HMB).

Desde 1994 el gobierno de Estados Unidos autorizó la comercialización de pro-hormonas como di-hidro-epi-androsterona (DHEA) y androstenediona bajo el rótulo de suplementos nutricionales. Esto diluye la frontera entre la nutrición y la farmacología, generando serios problemas de comprensión en atletas y entrenadores, quienes pueden dar positivo en un test anti-doping por el consumo de estos productos de venta libre en EEUU y disponibles por Internet.

Para empeorar la situación, estudios sobre el contenido de muchos suplementos nutricionales demostraron que algunos contenían substancias prohibidas por el Comité Olímpico Internacional (COI) que no estaban especificadas en las etiquetas.

Con respecto a los suplementos de amino ácidos, existe una corriente de estudios por parte del grupo de Kevin Tipton y Robert Wolfe de la Universidad de Texas en Gelveston donde utilizan algunos amino ácidos marcados con trazadores isotópicos y siguen su metabolismo en el músculo ejercitado.

Estos autores han determinado que los amino ácidos ingeridos junto con una bebida con hidratos de carbono aceleran el catabolismo pos-ejercicio en comparación con beber solo agua en estudios con seis sujetos. Este tipo de estudios generó un interés renovado sobre los posibles efectos de la suplementación con amino ácidos para disminuir el catabolismo y acelerar la recuperación.

Pero este tipo de estudios, donde los amino ácidos además no fueron comparados con alimentos como leche chocolatada, no pueden extrapolarse al efecto sobre el balance nitrogenado en sujetos a mediano y largo plazo.

Para evaluar los efectos de una suplementación nutricional sobre el incremento muscular hacen falta estudios de balance nitrogenado durante varias semanas. Esto implica grandes complicaciones de procedimiento, generando en la bibliografía científica un agujero negro de información sobre este tema. De hecho, se sigue citando el famoso estudio del rumano Gontzea de 1975 como uno de los pocos estudios que estudiaron el balance nitrogenado en sujetos entrenando durante tres semanas.

Otra suposición de efecto ergogénico es el de la utilización de amino ácidos específicos arginina, ornitina y lisina para estimular la liberación de hormona de crecimiento. Si bien estos amino ácidos incorporados por vía parenteral han demostrado efecto, no lo han hecho por vía oral. Esta línea de investigación ha quedado descartada. Los amino ácidos ramificados en cadena (BCAA) tienen la capacidad de oxidarse en el músculo, evento que generó una ola de especulaciones con respecto a su suplementación en deportistas.

El argumento es que su incorporación exógena "ahorraría" los que componen el tejido muscular, o que acelerarían la recuperación pos-ejercicio produciendo un efecto anti-catabólico. Una vez más, algunos estudios con trazadores indican algún indicio de eficacia, pero estamos lejos de demostrar que su utilización periódica genera un incremento de la masa muscular; inclusive hay estudios como los de Antón Wagenmaakers de Holanda en la década del noventa donde su utilización en sujetos entrenando tuvo efectos ergolíticos, ya que produjo una cantidad de amonia que resultó contraproducente para el ambiente celular.

Los suplementos de nueva generación incluyen principalmente la creatina y el HMB. La creatina es tal vez el suplemento más investigado durante los últimos diez años, sobre todo desde que se rumoreó que el ganador de los 100 metros llanos, el británico Linford Christie lo utilizó en Barcelona 1992. Era el golpe mediático que cualquier suplemento necesita, aún cuando el mismo atleta fue suspendido por utilización de esteroides anabolizantes algunos años más tarde.

La mayoría de los estudios indican que la creatina produce una aguda retención hídrica en el músculo, demostrado por estudios de volumen urinario al ingerir el producto. Esto ocurre en las primeras dos semanas generando un aumento del peso de masa magra de uno a dos kilogramos en promedio. Sin embargo se sabe que este incremento agudo no está compuesto por cadenas de actina y miosina, sino por agua intracelular.

La cuestión es si puede generar una hipertrofia muscular a largo plazo, ya que si ha demostrado aumentar la capacidad de generar trabajo, en particular parece mejorar la resistencia de la fuerza, aspecto que permitiría entrenar más, y a su vez generar más tejido muscular.

Recientemente un meta análisis ha confirmado que su utilización puede aumentar la fuerza máxima. Sin embargo, algunas revisiones indican que estos efectos solo se han visto en sujetos no muy entrenados bajo condiciones de laboratorio y no en atletas entrenados en condiciones de campo. Es evidente que esta área requiere un poco más de investigación con una mejor metodología experimental para elucidar el efecto y su magnitud.

Existe evidencia anecdótica, no comprobada científicamente aún, sobre un incremento de lesiones y contracturas en atletas que usaban creatina, hecho que debe investigarse más. En deportes de resistencia la suplementación de creatina ha generado efectos ergolíticos, desmejorando el rendimiento tal vez debido al peso adicional que genera.

Al evaluar el uso de creatina se debe tener en cuenta si el deportista debe trasladar su cuerpo grandes distancias o no: un jugador de balompié suele recorrer entre 8 y 10 kilómetros por partidos, mientras que un físico-culturista no recorre más que un par de metros en una competencia.

El HMB sigue siendo algo controversial como anti-catabólico, existiendo en la actualidad una cantidad insuficiente de estudios sobre este suplemento, donde hasta la fecha los resultados beneficiosos parecen ocurrir en novatos y no en entrenados.

La otra clase de suplementos para incrementar la masa muscular que se venden en EEUU como "nutricionales" son las pro-hormonas Androstenediona y DHEA. Si bien técnicamente son fármacos que deberían estar regulados, la legislación de los EEUU les permite su venta libre.

En principio la teoría establece que una vez ingeridos se convertirán en testosterona, generando mayor capacidad de hipertrofia muscular. Una vez más, otro golpe mediático ayudó a disparar sus ventas: el jugador de béisbol norteamericano Mark McGuire, quien realizó el récord de "home runs" en la temporada 1997 de la liga americana admitió su utilización como parte de su programa de suplementación nutricional. Sin embargo la ciencia no ha encontrado resultados tan espectaculares, por lo contrario demostró que estos productos se pueden convertir en estrógenos, produciendo potencialmente efectos contrarios a los esperados. Recordemos que su uso está prohibido por el COI.

Los polvos denominados "ganadores de peso" compuestos por una gran dosis de hidratos de carbono (generalmente maltodextrina) y proteínas suelen mezclarse con leche o agua y producir batidos de hasta mil kilocalorías. El agregado de otras vitaminas y minerales y substancias supuestamente ergogénicas a estos compuestos es inconsecuente, pero es una manera fácil de incorporar un aporte importante de energía que puede inclinar la balanza a favor del anabolismo.

Suelen ser de mucha utilidad en quienes tienen dificultad a la hora de ingerir un volumen de alimento significativo o que no sienten suficiente hambre para ingerir las cantidades necesarias para crecer, aunque se de debe tener cuidado, ya que algunos estudios también demostraron su capacidad de aumentar significativamente de tejido adiposo.

Los polvos meramente proteicos compuestos por proteínas de "calidad superior" como el suero de leche ("whey") o albúmina de huevo no presentan ninguna ventaja a la de ingerir proteínas comúnmente encontradas en la alimentación normal del deportista.

Por último, suplementos supuestamente "anabólicos" como el picolinato de cromo, sulfato de vanadio y boro no han demostrado ningún efecto ergogénico.

Conclusión

Si observamos que los récordes mundiales en pruebas de fuerza como el lanzamiento de la bala, disco o martillo fueron hechos en 1990 y 1986, antes de que comience el nivel actual de control anti-doping, deducimos que lo que realmente funciona está prohibido, y que todos los suplementos nutricionales que han aparecido desde entonces no han siquiera podido arrimar los lanzamientos a los valores existentes.

Evidentemente el incremento de la masa muscular no pasa por una cuestión de suplementos nutricionales, con excepción de la creatina en algunos casos. Lo más importante para aumentar la masa muscular es generar un balance energético positivo con una alimentación que incluya principalmente hidratos de carbono, acompañándola de un entrenamiento con sobrecarga de pesos libres y su correcta periodización.

Se debe prestar especial atención al esquema de organización semanal de comidas del deportista, asegurándose que no ocurran desórdenes importantes los fines de semana, período crítico para la recuperación.

Se debe utilizar la antropometría para evaluar el momento biológico del deportista para determinar el potencial posible de incrementar la masa muscular y realizar un seguimiento minucioso para observar que las velocidades de cambio de la misma se encuentren dentro de los parámetros estudiados.

Finalmente hay que tener en cuenta de que hay niveles ideales de hipertrofia muscular para cada deportista, sobre todo aquellos que deben trasladar su peso corporal horizontal o verticalmente en sus pruebas, y que no es una cuestión de que más es necesariamente mejor.

Recordemos que este campo está fuertemente influenciado por la literatura del ambiente del físico-culturismo, actividad con requerimientos competitivos diametralmente opuestos a los de la mayoría de los deportes, y que la extrapolación de muchas de sus estrategias de entrenamiento, nutrición y deshidratación no son aplicables a las otras actividades atléticas.

Bibliografía:
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Súper Alimentos

Aunque hoy esté de máxima actualidad, la existencia de alimentos enriquecidos no es nuevo. El actual abanico de alimentos enriquecidos es muy amplio: lácteos con calcio, vitaminas, ácido fólico, jalea real o ácidos Omega 3, margarinas con fitocolesteroles y antioxidantes, cereales con hierro y vitaminas del grupo B, zumos de frutas con todo tipo de vitaminas -especialmente la C-, huevos "sin colesterol" enriquecidos con ácidos grasos de tipo DHA de efecto cardioprotector, galletas con vitaminas, minerales, cereales o fibra... Todo ello sin olvidar las tradicionales papillas de harinas enriquecidas con miel y todo tipo de vitaminas desarrolladas para la primera infancia, los suplementos para deportistas o las bebidas estimulantes con zumos de frutas y aminoácidos, etc.

Y aunque en principio podría parecer que todos esos añadidos son innecesarios en una dieta equilibrada, su propósito es conseguir el calcio de los lácteos, el hierro de las carnes y las vitaminas de las frutas y verduras -por ejemplo-, la verdad es que en la sociedad en que vivimos eso requeriría ingerir una cantidad mucho mayor de alimentos de los que normalmente tomamos. Con lo que aumentaría, proporcionalmente, el peligro de sobrepeso y obesidad.

¿Super Alimento?

La mayoría de los productos enriquecidos son adecuados en situaciones en las que se requiere una suplementación, sin pasar por alto que lo más recomendable es cubrir las ingestas recomendadas con de una dieta equilibrada y saludable.

Aunque actualmente no hay estudios que demuestren que estos productos puedan tener un efecto de «sobrenutrición», es necesario no sólo que estén regularizados sino que se analicen sus efectos a largo plazo.

Un alimento es considerado enriquecido cuando la proporción de uno o varios de los nutrientes que lo componen es superior a su composición normal y cuando esta modificación se realiza de forma artificial.

A lo largo de los años, se han añadido diversos nutrientes a alimentos y bebidas en todo el mundo con el fin de cubrir las recomendaciones dietéticas y solucionar deficiencias de algún nutriente específico. En los últimos años, sin embargo, el mercado ha presenciado un aumento de productos funcionales, entre ellos los enriquecidos, que tienen como objetivo mejorar la alimentación de la población en general. No obstante, pueden darse problemas ligados a la eficacia real de la suplementación. Entre otros motivos, se han descrito posibles interacciones o desequilibrios que pueden producirse a nivel metabólico de los diferentes nutrientes ante enriquecimientos masivos.

Muchos de los problemas asociados con altas dosis de un solo nutriente pueden reflejarse en interacciones que se traducen en una deficiencia relativa para otro nutriente. Esto significa que la suplementación no debería realizarse con un único objetivo comercial, sino que deberían ir apoyados por estudios que permitiesen evaluar y garantizar la eficacia de su uso.

Usar Bien los Alimentos Enriquecidos

En definitiva, como todo en este mundo, la alimentación es cuestión de equilibrio. Y cada momento de la vida tiene sus necesidades específicas. Siendo oportuno y adecuado, por tanto, tomar en ocasiones suplementos. Pero eso sí, dentro de un orden ya que se puede llegar al exceso de desayunar unos cereales enriquecidos con leche enriquecida junto a galletas enriquecidas untadas con margarina enriquecida y, además, un jugo enriquecido. Lo que nos puede llevar a un exceso de oligoelementos tan peligroso como su carencia.

Obviamente, no está mal tomarlos en otras circunstancias puntuales como es el caso de las personas que hacen mucho deporte. Recordando, claro, que deben consumirlas con precaución quienes padezcan de hipertensión o tengan tendencia al insomnio. En suma, la manera de conseguir un equilibrio nutritivo idóneo es tener buena información y, como siempre, alimentarse de forma equilibrada. Convenientemente enriquecida cuando sea el caso, para ello, consulta a tu nutricionista.

Fuente: Nutrición Sana.

Mitos de la nutrición: ""Las bananas, los higos, las cerezas y las uvas engordan"

Esto es FALSO.

Estas frutas aportan más calorías por cada 100 gramos que otras como la manzana o la naranja, por lo que podemos consumir menos cantidad y el aporte de calorías será equivalente.

Por 100 gramos:

- banana: 85 cal
- uvas: 65 cal
- higos: 66 cal
- cerezas: 60 cal
- otras frutas: 30-50 cal

Un aporte de la Sociedad Argentina de Nutrición.

El ejercicio aumentaría una proteína que reduce el apetito

En un pequeño estudio sobre adultos con sobrepeso y obesidad, un programa de tres meses de ejercicio aeróbico sin modificar la alimentación, redujo significativamente el nivel de grasa corporal y provocó una disminución espontánea del consumo diario de calorías.

La cantidad de peso perdido y la reducción de las calorías diarias estuvieron directamente relacionadas con los niveles en sangre de una proteína llamada factor neurotrófico cerebral (BDNF, por su sigla en inglés).


"La disminución del consumo diario de calorías estaría relacionada con el efecto de la BDNF", dijo el doctor Henry Anhalt, de Animas Corporation, en West Chester, Pensilvania, en la reunión anual de la Sociedad de Endocrinología, en San Francisco. "Es posible que el aumento de este compuesto suprima el apetito, aunque no lo probamos de manera directa", agregó Anhalt durante una conferencia de prensa.

En el estudio, el equipo dirigido por la doctora A. Verónica Araya, del Hospital de Clínicas de la Universidad de Chile, en Santiago, analizó los niveles en sangre del BDNF antes y después de tres meses de ejercicio aeróbico.

En el estudio participaron 15 hombres y mujeres con sobrepeso y obesidad. Los siete hombres y las ocho mujeres de 26 a 51 años hicieron ejercicio sobre una cinta para caminar y una bicicleta fija. Al finalizar los tres meses de actividad, los participantes habían adelgazado y reducido el perímetro de cintura y el porcentaje de grasa corporal.

El equipo registró también en los participantes una disminución de la presión y del consumo de calorías diarias, al mismo tiempo que aumentaban los niveles en sangre del BDNF.

Araya declaró mediante un comunicado: "Es importante conocer los factores que participan en la respuesta a las distintas terapias para bajar de peso porque así podremos hallar un marcador que nos adelante la respuesta a cada intervención".

Fuente: Reuters

Mitos de la Nutrición: "El pan engorda"

Esto es FALSO.

Es la frase típica de quien se pone a dieta por su cuenta. También se dice que la pasta, el arroz, las legumbres o las papas engordan.

Todos estos alimentos proporcionan hidratos de carbono, nutrientes que el organismo requiere en mayor cantidad y que deben cubrir entre el 50% y el 55% del total de calorías de la dieta.

Existe la creencia errónea de que los hidratos de carbono engordan. Su valor calórico es de 4 calorías por gramo, como el de las proteínas, mientras que el de las grasas es de 9 calorías por gramo. A igual peso, las grasas aportan más calorías, es decir, los alimentos ricos en grasas son más calóricos que los alimentos ricos en hidratos de carbono.Y no nos engañemos: en muchos casos lo que aumenta las calorías del pan es el acompañamiento (manteca, mayonesa, embutidos, quesos, etc.), la mayoría alimentos ricos en grasas.

Por otra parte, muchas veces se escucha "en casa no se compra pan, comemos galletitas". Y cuidado, las galletitas suelen tener grasas hidrogenadas o trans, que son perjudiciales para la salud, y no poseen tanto poder de saciedad. Todo depende siempre de la moderación en las porciones.

Un aporte de la Sociedad Argentina de Nutrición.

Ciudad de Rosario en Argentina, pionera en desarrollo de un alimento funcional contra el cólera

Científicos rosarinos trabajan junto a expertos de la India para desarrollar un alimento funcional para prevenir y tratar el cólera.

Se trata de una experiencia inédita a nivel mundial que intenta probar la efectividad de la combinación de bacterias lácticas con esporas bacterianas para mejorar la flora intestinal humana y hacerla más resistente al agente que produce la enfermedad.

De conseguirse finalmente el producto, un probiótico mixto, su mayor ventaja reside en que no necesita refrigeración y por lo tanto puede ser adicionado a distintos alimentos secos, como por ejemplo, cereales.

El proyecto está a cargo del Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario (IBR) dependiente del Conicet y la Facultad de Ciencias Bioquímicas y Farmacéuticas de la UNR. Es encabezado por el investigador rosarino Roberto Grau y la especialista en alimentos funcionales Renu Agrawal, quien trabaja en el Central Food Technological Research Institute de la ciudad de Mysore, en el sur de la India. Este innovador desarrollo cuenta con el subsidio de la Secretaría de Ciencia y Tecnología (SECyT) de la Argentina y la agencia de Desarrollo Científico, Técnico e Industrial de la India.

El grupo de científicos trabaja probando la efectividad de las esporas Bacillus subtilis ya que lo interesante de dichas esporas es que pueden adicionarse a cualquier alimento de consumo masivo que esté seco, a diferencia de los probióticos que tenemos actualmente en el mercado que están incluidos en lácteos y por lo tanto necesitan una rigurosa cadena de frío para mantenerlos vivos y ser realmente útiles.

Para una población tan numerosa como la de la India, que en menos de una década superará a la población de China (y que tiene un alto índice de cólera por la falta de cloacas y la pobreza) el mencionado alimento funcional sería un hallazgo importante. En India, además, el 90 por ciento de la gente es vegetariana y como muchos no tienen acceso a la electricidad no consumen lácteos, por eso, conseguir otros alimentos funcionales que sean efectivos para la inmunidad del organismo es un gran desafío.

Los probióticos lácteos son, por excelencia, suplementos alimentarios microbianos que deben llegar vivos al intestino para mejorar el equilibrio de la flora. Se los cultiva exógenamente, con la fermentación de la leche, y así se logra la producción de yogures o leches ácidas con dichas propiedades. Cuando uno bebe o come ese producto incorpora esas bacterias que son parte normal de la flora. Pero más allá del beneficio tienen un punto débil: los probióticos lácticos necesitan refrigeración, y además, las bacterias lácticas son anaerobias —el oxígeno del aire les resulta tóxico— y por eso hay que consumirlas en un lapso muy breve desde su elaboración para que no mueran ya que si mueren dejan de ser probióticas.

El uso de esporas como el Bacillus Subtilis, señala el Dr. Grau, es ventajoso porque es como una semilla y no requiere frío ni otras condiciones especiales. Por ende, podrá incorporarse a todo tipo de alimentos secos.

Fuente: Diario La Capital, Argentina.

Trasplante simultáneo de riñón y páncreas beneficia a diabéticos



A las personas con diabetes tipo 1 que necesitan un trasplante de riñón les va mejor en el largo plazo cuando reciben al mismo tiempo un trasplante de páncreas, afirmó un equipo de científicos.

Los expertos pertenecen a la Universidad de Heidelberg, en Alemania. El estudio demuestra que un páncreas en buen estado beneficiaría al riñón trasplantado simultáneamente, según declaraciones del autor principal del estudio, el doctor Christian Morath. Al mismo tiempo, este procedimiento extendería la supervivencia del paciente, comparado con el trasplante único de riñón, añadió el especialista.

Aunque se desconoce exactamente la explicación de este aumento de la supervivencia con el trasplante simultáneo de páncreas y riñón, una posibilidad es el mejor control de la glucosa que confiere el procedimiento combinado, señaló el equipo en Journal of the American Society of Nephrology.

El estudio incluyó a 2.190 receptores de un riñón de donante vivo, a 5.705 receptores de un riñón de donante cadavérico y a 3.525 pacientes que recibieron un trasplante combinado de páncreas y riñón.

En relación con el resto de los grupos, los receptores de un riñón de donante vivo tuvieron menores tasas de supervivencia, lo que para el equipo es un hallazgo que coincide con estudios previos.

Inicialmente, el grupo receptor de páncreas y riñón tuvo una peor supervivencia que los receptores de riñón de donante vivo, pero la tasa del primer grupo alcanzó a la del segundo y después de los 10 años su sobrevida era la más alta.

De hecho, el riesgo de morir a 10 años entre los receptores de un trasplante de páncreas y riñón fue un 45 por ciento menor que en los receptores de riñón de donante vivo.

"Según estos resultados, deberían tenerse en cuenta a todos los diabéticos tipo 1 con insuficiencia renal para recibir un trasplante simultáneo de páncreas y riñón", concluyó Morath.

Fuente: Journal of the American Society of Nephrology, online 21 de mayo del 2008

Cierto compuesto en el vino tinto protegería al corazón del envejecimiento

Un equipo de científicos de la University of Wisconsin, reveló que el "resveratrol", un compuesto natural hallado en el vino tinto, protegería al corazón contra los efectos del envejecimiento.

En el estudio, los roedores que consumieron resveratrol experimentaron cambios en su actividad genética relacionada con la vejez de una forma muy similar a los ratones que realizaron una dieta de restricción calórica que desacelera el proceso de envejecimiento al disminuir enormemente la ingesta de energía. Lo más llamativo fue cómo el resveratrol, al igual que la restricción de calorías, bloqueó el deterioro de la función cardíaca típicamente relacionado con el envejecimiento.

El resveratrol, hallado en abundancia en las uvas y en el vino tinto, generó gran interés entre los científicos. Ciertas investigaciones demostraron que en altas dosis, el compuesto extendía el período de vida de las moscas de la fruta y los gusanos y prevenía la muerte temprana en ratones alimentados con mucha grasa.

En este estudio, los ratones recibieron dosis relativamente bajas, comparado con la investigación previa, y aún así experimentaron importantes beneficios relacionados con el proceso de envejecimiento, dijeron los expertos.

"El resveratrol en dosis bajas puede retardar algunos aspectos del proceso de envejecimiento, incluido el deterioro del corazón, y lo haría imitando algunos de los efectos de la restricción calórica, que se sabe que retrasa el envejecimiento en varios tejidos y extiende la vida", manifestó Prolla, profesor de genética de la Universidad de Wisconsin, cuyo estudio fue publicado en la revista científica PLoS ONE.

El equipo observó el corazón, el cerebro y los músculos y señaló que el efecto del compuesto era más fuerte en el corazón pero que prevenía algunos cambios ligados al envejecimiento en otros tejidos.

Sólo porque estos ratones tuvieron esos beneficios no significa que las personas también lo hagan, pero Prolla añadió: "Creo que hay altas posibilidades de que nuestros resultados sean aplicables a los seres humanos".
Fuente: Reuters.

Crisis Alimentaria Mundial

En este documento podemos observar cuales han sido las medidas que han tomado los gobiernos para frenar el aumento de los principales alimentos de consumo masivo.

Medicamentos para adelgazar: no son la panacea, sino sólo una pequeña ayuda

Para muchos con problemas de obesidad, las esperanzas que suscitaron la aparición de los medicamentos para adelgazar se han visto, en gran medida, frustradas. Es cierto, ayudan pero no hacen milagros, sobre todo cuando se esperan resultados a largo plazo. La dieta, el ejercicio y la fuerza de voluntad siguen siendo insustituibles.

Un reciente metaanálisis (basado en 30 estudios con casi 20.000 pacientes durante uno a cuatro años) realizado por las universidades de Alberta y Calgary (en Canadá) y la Facultad Arthur Sá Earp Neto (en Río de Janeiro, Brasil), publicado en la revista British Medical Journal, considera tan modestos los resultados (reducción media de 4 kilos al año), de estos medicamentos para reducir la obesidad, al punto que bien vale la pena plantearse si realmente compensa sufrir los efectos secundarios de estos medicamentos. Veamos algunos de ellos:

- Orlistat (nombre comercial: Xenical). Impide la absorción de parte de las grasas en el intestino, pero la pérdida de peso es modesta y además tiene unos efectos secundarios importantes para la calidad de vida: cierta incontinencia fecal. Además no lo financia ningún seguro social y su costo ronda los 110 dólares al mes.

- Sibutramina (nombre comercial: Reductil). Reduce el apetito del paciente pero puede tener efectos psíquicos adversos. Causó cierta alarma en algunos países por casos aislados de suicidio, y debe ingerirse bajo estricto control médico. Tampoco lo financia ningún seguro social y su costo es de unos 80 dólares al mes.

- Rimonabant (comercializado como Acomplia). Es el más moderno: se autorizó en junio de 2006 en la UE. Bloquea los receptores CB1, con lo que se logra una cierta reducción de peso y, además, una mejora de los factores de riesgo cardiovascular. Sin embargo, puede producir cambios psíquicos, hasta tal punto que la FDA no lo ha autorizado en Estados Unidos por este motivo. Esto debería extremar las precauciones a la hora de prescribirlo. Está contraindicado en personas depresivas.

- Taranabant (no tiene aún nombre comercial). Se encuentra todavía en periodo de ensayo y no estará en el mercado antes de 2009. Por ser de la misma familia que el Rimonabant, se investigan con especial cuidado sus efectos en el estado anímico de los pacientes. Parece que su efectividad podría doblar la de los medicamentos anteriores y, además, mejorar el riesgo metabólico y cardiovascular.

Como es lógico a la vista de estos efectos y de las cifras promedio de reducción, la mayoría de los pacientes podrían seguir sufriendo obesidad, de acuerdo al grado de sobrepeso inicial. Además, dicho estudio estima que siguen sin conocerse los efectos últimos sobre el riesgo cardiovascular y la mortalidad.

Sin embargo, los investigadores apuntaron evidencias crecientes de que pequeñas reducciones de peso tienen un efecto muy beneficioso en la salud del paciente, sobre todo por disminuir las posibilidades de desarrollar diabetes tipo 2.

Consejo: póngase en las manos de un especialista en nutrición que lo evaluará y le confeccionará un Plan de Alimentación personalizado, retome el hábito de, al menos, 30 minutos diarios de ejercicio físico y fortalezca su voluntad para lograr el objetivo deseado. Lo único probado hasta el momentos es que la dieta, el ejercicio y la fuerza de voluntad son insustituibles para bajar de peso.

Fuente: Fuente: Diario Público, nov 2007 y ene 2008.

Ensalada de judías verdes al vapor y queso Brie

Ingredientes:

Jugo de ½ limón
3 cdas de acite de oliva
1 cda de perejil picado
250 g de chauchas o judías
50 g de bacon
6 tomates cherry en mitades
150 g de queso Brie
sal y pimienta negra recién molida

Preparación:

- En un tazón mezcle el jugo de limón, las 2 cucharadas de aceite, el perejil y la sal y pimienta.
- Colocar las judías en un vapor y cocine por 4-6 minutos o hasta que estén tiernas, pero aún crujientes.
- Calentar 1 cucharada de aceite en una cacerola pequeña y cocine el bacon o tocino por 3-4 minutos hasta que quede crujiente. Escurrir en una hoja de papel de cocina.
- Añadir los tomates a la sartén caliente y cocine por 2-3 minutos, luego agregue las judías el tocino, adereze con la vinagreta preparada y mezcle suavemente.
- Sacar del fuego y distribuir en los platos junto con 3 rabanadas delgadas de queso Brie para cada comensal.
- Acompañar, si gusta, con una tostada de pan integral.

¡Buena noticia! El genoma de un hongo abre nuevos caminos para la siguiente generación de biocombustibles

Sin duda, esta podría ser una alternativa favorable que aliviaría la problemática actual sobre el destino de alimentos, como el maíz, para la elaboración de biocombustibles.

¿Pero de que se trata?


Al parecer un equipo de investigadores franceses y estadounidenses han terminado de secuenciar el genoma completo del Trichoderma reesei, un hongo conocido por su capacidad para descomponer y convertir biomasa en azúcares simples o monosacáridos. Como dije anteriormente, se espera que este trabajo abra vías nuevas y más eficientes en la producción de biocombustibles provenientes de plantas no dedicadas al consumo alimentario.


El Trichoderma reesei contiene una batería de enzimas, llamadas celulasas, con potentes propiedades catalíticas para degradar los vegetales. El hongo se descubrió en el Pacífico Sur durante la Segunda Guerra Mundial, donde causó estragos al comerse uniformes y tiendas de lona de los militares estadounidenses destacados allí.


En el análisis comparativo del T. reesei con otros hongos, el equipo observó un agrupamiento de genes de enzimas para los carbohidratos, lo que sugiere un papel biológico específico: la degradación de polisacáridos. «Aunque no es probable que los tejidos vegetales sean la principal fuente de nutrientes del T. reesei, la organización de estos genes degradantes cuando detecta celulosa y hemicelulosa parece ser la clave de una respuesta rápida», explicó el Dr. Martínez.


Los investigadores mantienen que el hongo podría llegar a convertirse en el organismo elegido para la producción de biocombustibles de segunda generación ya que es vital desarrollar una segunda generación de combustibles que no interfieran en la cadena alimentaria y que aprovechen desechos agrícolas como la paja, la limpia de árboles o las mazorcas de maíz desgranadas.


«La capacidad para secretar una abundante cantidad de enzimas extracelulares, la disponibilidad de herramientas genéticas y una fermentación sencilla y barata, convierten al T. reesei en un candidato ideal para la producción de enzimas útiles para la conversión de materia de biomasa como el tronco del maíz, la paja de cereales y el «pasto varilla» en etanol combustible y productos químicos industriales que en la actualidad se derivan de recursos no renovables», indican los autores del estudio. Antes de que la producción de estas enzimas sea económicamente viable, se necesitará un mayor conocimiento de la dinámica del crecimiento celular y la producción de enzimas.


Los descubrimientos de este estudio están publicados en el último número de Nature Biotechnology. El apoyo de la Unión Europea a la investigación provino del proyecto FungWall, financiado con fondos comunitarios.


Fuente: Cordis News.